Collection Of Memories Vol. 1

“Music you can’t ignore” – Noisey

“A strikingly emotional ride” – Impose

“Can’t help but be amazed at the amount of atmospheres and emotions that one man’s music can generate” – North City Music

LOW ROAR

Header Low ROarWe first invited Low Roar to play in Mexico City back in 2015. Less than a year later, Ryan was back for two intimate acoustic concerts. And just a month after that we were in the studio recording part of his third album, Once In A Long, Long While. It was a deep musical connection and a true friendship that made things happen so fast. It still feels like a dream to be working side by side with one of our favorite artists as their label for Mexico and Latin America.

Even though the project had its origins in Reykjavik, Low Roar is way past that “Made In Iceland” label. Ryan wrote his lastest album moving between Warsaw, Mexico City, California and London, where he finished recording and mixing with world renowned producer Andrew Schepps. The result was the same: Honest songs that can sooth your soul or break your heart depending on the time of day. Ultimately, it is deeply personal music that emerges, not out of an external landscape, but from within the most basic human emotions.

In 2018 we released The Sky Is Falling (B-Side). It consists of two unreleased tracks that show, once again, Low Roar’s brilliant mixture of folk, dream-pop and electronica. It was a way for the band to close a cycle, before immersing in the creation of a new album.

 

          

 

PERFIL EN ESPAÑOL

#SilentConcerts

El silencio es para la música, lo que un lienzo limpio es para la pintura. Los discos se graban en estudios a los que no entra ni un ruido del exterior, pero en una presentación en vivo todo cambia. El público tiene una incidencia directa en cómo va a sonar la música. Su labor es responder a lo que el artista está entregando y de manera colectiva crear una atmósfera que será el color y la textura de fondo. Eso es lo más bonito de un concierto, y esa es la razón –llámenla social o espiritual– por la que de pronto el momento de sesenta mil personas cantando “Karma Police” o cien completamente calladas escuchando a Alexi Murdoch se vuelve y se siente trascendente. Porque hay una sensación de unidad en la que todos los presentes dan y reciben.

Platicar es darle la espalda a ese intercambio. Hablar durante las canciones es lo mismo que no haberlas escuchado. Y el ruido que se genera es el equivalente a dibujar un pito en el cuadro de todos. Es importante entender que hay lugares para todo, e ir a hablar a un concierto en el que la música requiere de silencio para ser escuchada es un pésimo negocio. Sale más barato ir a tomar un café o ir a un bar.

Estamos seguros que la mejor manera de disfrutar y apreciar ciertos conciertos es con la mente y los sentidos fijos en la música. No somos ningún tipo de policía del silencio que te vaya a sacar si hablas. Simplemente nos gusta compartir lo que sentimos, así que decidimos crear un hashtag, marcar los eventos que creemos convenientes como #SilentConcerts y pedir a todas las personas que compren un boleto que por favor estén conscientes de eso y le den una oportunidad a nuestra recomendación.