Samuel

Las letras hablan de una forma profundamente personal sobre la soledad, el abandono, el
suicidio, el fin de la juventud y un mar de temas tan universales como las ganas de
desaparecer y tan específicos como el nombre de los antidepresivos que toma. Y sin
embargo, en medio de esa oscura realidad, cada canción tiene algún momento que nos
hace reír, mover los pies o simplemente sentir que todo va a estar bien. La voz de Lázaro
no transmite lástima, sino empatía y se presenta como el amigo que nos extiende la mano
con un mezcal y brinda porque haya más en el futuro que en el pasado. Son pocos los
escritores con la sensibilidad para lograr eso… en este país o en cualquier otro.